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8/12/09

¿Quién fue Mustafa Kemal Atatürk?

Lo llaman el padre de los turcos pero me temo que hoy en día a más de un turco no le importaría aplicar las teorías del célebre analista Sigmond Freud. Hay parte de la población, que al contrario, lo adora. Tiene detractores y admiradores en porcentajes iguales porqué una cosa es innegable: su figura fascina. Hay tanta información sobre él que es difícil hacer una buena selección y dejar la información más básica.
Lo intento:

Mustafà Kemal Atatürk (1881-1938) era, por encima de todo, un general del ejército turco y un brillante estratega que terminó siendo el primer presidente de la República Turca. Fue el líder del Movimiento Nacional Turco que instigaría la Guerra de la Independencia Turca contra los aliados. De esa guerra nació la actual Turquía tal y como la conocemos ahora.

Cuando Atatürk subió al poder abolió el califato y empezó una serie de reformas muy progresistas y muy modernas para la época en todos los ámbitos (económico, jurídico, social, político, educativo): cambió el alfabeto, modernizó el estado, creó un Parlamento impulsado por sufragio popular, prohibió la Sharia y se reemplazó por un código copiado del suizo, impuso el laicismo (cerró todas las madrasas), ayudó en las artes y las ciencias, promulgó la igualdad de las mujeres, etc.

La parte más oscura vino con su nacionalismo radical. Atatürk estaba convencido de crear un estado turco homogéneo (cosa difícil en un territorio donde por tradición habían convivido grandes y diversas culturas). En sus años de gobierno se persiguió a armenios y kurdos negándoles sus derechos más esenciales. Algunos lo califican de “vendido” a Europa y de querer imitar a toda costa al “viejo continente”. Prohibió el Fez (típico sombrerillo otomano) pero creo una constitución. Algunos tachan sus reformas de paradójicas, lo que sí es cierto es que para lograrlas el ejército se erigió como el guardián del proceso.

Atatürk se casó en 1923 con una mujer culta y educada en occidente: Latife Uşşaki, pero su matrimonio duro apenas 3 años. La ex mujer no soltó en vida una palabra sobre la relación que tuvo con su ex marido. Incluso hoy en día, sus descendientes se han negado a hacer públicos los diarios privados donde se sabe que hay la correspondencia amorosa que los dos intercambiaron. ¿La sombra de Atatürk es alargada?

Su vida privada pasó, a partir de entonces, a ser muy poco conocida. Adoptó a ocho hijos en solitario. Hablaba francés y alemán. Tenía un perrito que se llamaba Fox y un caballo que lo bautizó como Sakarya. Fumaba mucho (tres paquetes diarios). Admiraba la naturaleza y los libros (tenía una voluminosa biblioteca) y le gustaba la moda y las danzas folklóricas. Era pues, aparentemente, un hombre normal.

En el 2008, y coincidiendo con el 85 aniversario de la república turca, el periodista Can Dundar realizó un film-documental sobre Atatürk que tituló: "Mustafá". Se creó un gran revuelo en el país porqué por primera vez se hablaba abiertamente de la vida sentimental y privada del padre turco. Y es que su figura está completamente idealizada en Turquía (ver los post colgados a lo largo del blog). Te lo encuentras en billetes, monedas y en todos los organismos públicos del estado. La pena es que murió joven de una veloz enfermedad (algunos dicen que fue cirrosis de hígado debido a su afición al alcohol). Tenía sólo 53 años y no pudimos ver que más hubiera logrado y como hubiera terminado “la política” del gran padre de todos los turcos. Que por cierto, este es el significado de Atatürk: padre. Con la reformas del 23 los turcos pasaron a tener un apellido y a Mustafà Kemal se le asignó el de Atatürk.

Está enterrado en un mausoleo de Ankara.

Y mencionar, ni que sea una información absolutamente vana, que Atatürk tenía, igual que Paul Newman, unos bellísimos y espectaculares ojos azules.






Turcas con carácter: Adıvar y Gökçen

Me comentaba un amigo en la cafetería de un bar que los turcos cuando se les critica que sean un poco machistas salen rápidamente al paso: “que sepas que las mujeres turcas votaron antes que las españolas”. Y efectivamente tienen razón.

Aquí cuatro datos históricos para contextualizar la situación de la mujer en el país.

1.- Turquía fue uno de los primeros países en dar plenos derechos a todas las mujeres. En 1934 las mujeres ya tenían derecho a voto y a ser elegidas como miembros del parlamento. Fijaros que en países “teóricamente” más avanzados como Francia, Italia o Bélgica las mujeres no obtendrían el derecho a voto hasta después de la II GM. En Grecia no fue hasta 1952. En 1935, 18 mujeres (entre ellas una campesina) fueron elegidas y obtuvieron un escaño en el parlamento nacional turco.

2.- Turquía fue el primer país del mundo en tener una mujer miembro del Tribunal Supremo.

3.- La primera mujer que ocupó el cargo de primera ministra de Turquía fue Tansu Çiller, que dirigió el país de 1993 a 1996.

4.- Atatürk promulgó en 1926 un código de derechos civiles donde se reconocía la igualdad de derechos de las mujeres en cuanto al divorcio, la custodia de los hijos y la herencia. (En Italia el divorcio estuvo prohibido hasta 1970, en España tuvimos que esperar hasta bastante después de la muerte de Franco: 1980).


A pesar de todo ello, creo (personalmente) que la situación de la mujer turca ha ido en plan cangrejo, caminando hacia atrás. Aquí os dejo interesantes artículos/informes sobre la situación de la mujer turca en la actualidad:

Un informe muy crítico de Amnistía internacional de 2004

Web sobre las mujeres del Mediterráneo

Y al mismo tiempo:

Artículo de El Mundo sobre mujeres que se refugian en Turquía para escapar de los malos tratos.

Todo, me parece una buena fuente de debate que seguro es muy interesante para contrastar la situación de la mujer en Oriente Medio y en los países musulmanes en general (¿se puede generalizar en este tema?).

Y mientras tanto, para recordar a las que si fueron mujeres brillantes, modernas, independientes, listas y eficientes me permito el lujo de seleccionar de una amplia lista de mujeres turcas a dos nombres en concreto: Halide Edip Adıvar y Sabiha Gökçen.

Una poeta y luchadora, la otra, aviadora.

HALIDE EDIP ADIVAR:
Feminista y peleona –tanto en el sentido literal como en el figurado, porqué se alistó en el ejército para luchar en la guerra de la independencia del país-, fue una de las novelistas turcas más importantes de su época (1884-1964). El tema de sus novelas se centraba en la situación de la mujer turca y musulmana. Era progresista y no tardó en ser tachada de feminista y nacionalista. Fue la primera mujer musulmana en graduarse en el American Collage de Estambul. Estudió traducción y fue la primera profesora en dar clases en una universidad turca (al final, terminó siendo directora del departamento de filología inglesa de la Universidad de Estambul). Se casó dos veces y se divorció otras tantas. Vivió en el exilio debido a sus convicciones nacionalistas pero terminó siendo parlamentaria de su propio país. En Siria (exiliada), regentó un orfanato donde educó en el nacionalismo turco a niños armenios huérfanos. Fue, durante el periodo Kemalista, agregada de prensa de Atatürk. Antes, había hecho de puente, traductora y “moderadora” de unionistas y kemalistas. También hizo de enfermera en el frente de guerra.
Y además de todo esto, era terriblemente guapa y atractiva.

SABIHA GÖKÇEN
Murió hace muy poco (1913-2001), fue la primera mujer en el mundo en pilotar aviones de combate. Atatürk quedó prendada de ella cuando la conoció siendo una niña. Tenía 12 años. La niña aprovechó una visita del político en Bursa y se le acercó para decirle que quería ir a un colegio. Atatürk la miró, la escucho y decidió adoptarla y pagarle todos los estudios (fue una de los ochos hijos que Atatürk adoptó). Poco tiempo después (con solo 23 añitos) se convirtió en la primera aviadora turca. Su apellido significa “perteneciente al cielo” en turco. Se lo puso su padre adoptivo.

Héroes: adorados y silenciados

Yaşar Kemal es el hermano mediano de la literatura turca, el que toda la familia quiere igual que a los otros hijos pero el que no se lleva ni los privilegios del hermano mayor ni los mimos del hermanito pequeño.

En los hermanos de la literatura turca, el mayor sería -sin duda alguna- Orhan Pamuk, también conocido como el Umberto Eco turco. Se le dio el premio Nobel de literatura en 2006 y desde la fecha se lo traduce a todos los idiomas y es el primer nombre que viene a la cabeza cuando se pide el nombre de un autor turco. Amén de estar en todas las estanterías de la Casa del Libro. Aunque, seamos justos, ya era (por méritos propios) muy conocido antes de obtener el premio.


A su vez, el hermano pequeño sería el poeta Năzim Hikmet (1902-1963). Tuvo una vida tan heroica como dolorosa que merece ser reseñada ni que sea en quince ridículas líneas. Respetado por sus contemporáneos, fue un gran admirador de la revolución rusa. Comunista, luchó con Atatürk en la guerra de la independencia y sus poemas fueron muy conocidos en occidente, logrando traspasar las barreras de las prisiones donde se consumió durante 15 años.


Defendió -hasta la muerte- sus principios e ideales (fue acusado de traidor a la patria, sublevación y comunista). Los intelectuales contemporáneos lo alabaron e incluso crearon un comité internacional para lograr su liberación. Y lo lograron: en 1951 fue amnistiado pero expulsado de Turquía retirándole la nacionalidad (que se le devolvió 43 años después de su muerte, menuda ironía). Jodido, triste y medio moribundo, murió en Moscú de un ataque fulminante al corazón. Allí escribió uno de sus últimos poemas, el desgarrador: Traidor a la patria. Hikmet sigue aún enterrado aún en Moscú. Hoy en día, sus textos (especialmente este último) siguen levantando ampollas en Turquía. (** Por ejemplo, en 2005 un joven de 17 años leyó en un club de lectura Traidor a la patria y fue detenido por las autoridades para ser puesto en libertad tres horas después (el acto provocó un gran revuelo en el país).

Transcribo el poema para los más curiosos:


Traidor a la patria de Năzim Hikmet:

Nazim Hikmet sigue siendo un traidor a la patria.
Si. Yo soy un traidor a la patria, si vosotros sois los patriotas.
Si vosotros sois los defensores de esta patria, yo soy traidor a la patria.
Yo soy traidor a la patria,
si la patria son vuestros ranchos,
si es todo lo que hay en vuestras cajas de caudales,
si es todo lo que hay en vuestros talonarios de cheques.
La patria.
Si la patria es reventar de hambre en las calles.
Si la patria es temblar de frío afuera como un perro
y retorcerse de paludismo en verano,
si es beber nuestra sangre escarlata en vuestras fábricas
La patria.
Si la patria son vuestras garras de grandes latifundistas.
Si la patria, es el catecismo armado de lanzas.
Si la patria, es la porra de la policía.
Si la patria son vuestros créditos y vuestras remuneraciones.
La patria.
Si la patria son las bases americanas, la bomba americana y
los cañones de la flota americana.
Si la patria no es liberarse de nuestras podridas tinieblas,
entonces, yo soy traidor a la patria.
Escriba sobre tres columnas en caracteres bien negros y destacados:
Nazim Hikmet continúa siendo traidor a la patria.


(** La traducción es de: Bahar Kimyongür)


Y otra de sus obras antibelicistas más famosa, aquí. Su página web: aquí.

Y después de ellos dos, entre ellos: Yaşar Kemal.
Más discreto, más silencioso, más constante, escribiendo sin parar (sí, aún está vivo). Nació en 1923. Su campo estrella de trabajo es el cuento, aunque ha escrito también novela y poesía. Él ha sido el eterno candidato al Nobel y al que la wikipedia española apenas le dedica 8 líneas a pesar de haber escrito textos de una gran belleza, el último: Si aplastaran la serpiente.





El libro que le hizo famoso dentro y fuera de su país fue El Halcón (1955) donde aparece su personaje más conocido: Memed el flaco. Un joven bandido (yo le veo algún paralelismo con Robin Hood) que se asocia a las luchas de las clases más bajas y a la tradición oral de Asia menor. Una de sus características, como autor, es que escribe en un lenguaje ameno, sencillo y al mismo tiempo capaz de transmitir y describir con gran exactitud los paisajes y la vida bucólica de Anatólia.


John Berger dijo que era uno de los más grandes escritores de cuentos de la época. Elia Kezan lo comparó a Homero diciendo que era la voz de todo un pueblo y Günter Grass dijo que gracias a él había comprendido y amado Turquía. Con semejantes padrinos, algo bueno dirá este hombre, ¿no? Si domináis el inglés: su página web con más información.

Y si os animáis a leerlo, Yaşar Kemal ha sido traducido al español por la editorial Ediciones del Mediterráneo y por Ediciones B. La lástima es que hay poco más de siete obras traducidas. Si podéis, dadle también una ojeada al número especial que le dedicó la revista Quimera: Leer a Yasar Kemal.

Fuentes: Wikipedia, dossier 32 de la Vanguardia, revista Que leer, revista Quimera (número: Leer a Yasar Kemal). Varias webs de autor.
Fotos. de arriba a abajo: Orhan Pamuk, Nazim Hikmet en prisión y Yaser Kemal.

Las mil caras de Atatürk

Se supone que el grafiti es el arte más “underground”, el que inmortaliza en las paredes de los pueblos y ciudades las quejas y el trabajo del mundo más alternativo. Aparentemente, Turquía no es la excepción. Pero….incluso ahí "se cuela" la cara de Mustafa Kemal Atatürk, el padre de la república turca.



¿Y yo me pregunto, hasta que punto un personaje político puede ser fabricado y potenciado por las mismas autoridades? ¿Carisma....y algo más?