
Estas series son, en gran parte, rodadas en estudios situados en diferentes países del Golfo, teniendo en parte mecenazgo de estos países.
Es curioso que a diferencia de la prensa, estas series se encuentran menos controladas por el Gobierno Sirio, lo que da un margen más amplio a los directores para el tratamiento de temas más peliagudos que pueda darse en la sociedad siria y árabe en general, como asuntos relacionados con la sexualidad, las drogas, e incluso temas de radicalismo islámico y disidencia política.
La época del año durante la que se televisan en mayor número estas series, es en el mes de Ramadán.
Para el Gobierno sirio, éstas, se han convertido en motivo de orgullo y el escaparate a través del cual Siria se muestra frente a otros países árabes. Pesar de todo, los directores son conscientes de la necesidad de una mayor capacidad de recursos para poder seguir manteniendo esta posición dentro de la pequeña pantalla del mundo árabe.
Entre los nombres famosos dentro del mundo de las teleseries sirias, destacamos a Najdat Anzur o Jaled Jalifa.