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8/12/09

Danza popular palestina: El Funoun


El-Funoun es un grupo de danza popular palestina. Creado en 1979 por un pequeño grupo de artistas, ha crecido desde entonces hasta convertirse en la principal compañía de danza palestina. Su repertorio mezcla bailes folclóricos tradicionales, como el dabke, con como coreografías de inspiración contemporánea. El dabke es la danza folclórica más popular no sólo en Palestina, sino también en Jordania, Líbano y Siria. Es un tipo de “baile en línea”, es decir, que implica una coreografía en la que un grupo de personas colocadas en una o más filas ejecuta los mismos pasos al mismo tiempo. El líder (al que se le llama raas o lawweeh) se coloca a la cabeza del grupo y es quien va marcando los pasos. Normalmente se realiza en bodas y otros acontecimientos festivos similares, y su origen tiene que ver con los trabajos cooperativos que se realizaban en las casas de los campesinos de esta zona del Próximo Oriente.

En cuanto a su organización, El-Funoun está formado hoy día setenta y cinco personas, entre bailarines, cantantes, músicos y personas de apoyo, los cuales trabajan fundamentalmente como voluntarios. Además de realizar actuaciones, la compañía jugó un papel importante en la creación del Centro de Arte Popular durante la Primera Intifada (1987), con el fin de promover la sensibilización hacia la expresión artística y dar oportunidades a la comunidad palestina de participar en actividades culturales. Entre otras cosas, el Centro ofrece clases en bailes populares, ballet, jazz, música, marionetas y teatro.

Por su papel en la revitalización del folclore musical palestino –especialmente durante la década de los 70 y 80, cuando la política oficial israelí era de negación o apropiación de las expresiones culturales palestinas-, El-Funoun ha sido ampliamente reconocido como un elemento importante en la escena cultural palestina. Parte de ese reconocimiento es el hecho de que de sus canciones y bailes son escuchados y reproducidos en muchos hogares palestinos. Otra parte ha sido expresada a través los certificados y premios que se le han concedido, entre ellos el Premio Palestino al Folclore Popular 1997, que es la más alta distinción que otorga en este campo la Autoridad Nacional Palestina.

Aquí os dejo varios enlaces:
- Página web oficial de El Funoun: historia, galería fotográfica, vídeos, noticias, producciones actuales...
- Centro de Arte Popular: con información sobre las actividades que desarrollan actualmente
- Representación de El Funoun en Youtube

Vestimenta Yemení, peculiaridades

danza ritual de la yambiyyah

Aquí, en en una boda.
Pocos países quedan con un aspecto tan medieval como Yemen. Es un país muy rural, muy tribal, y eso se ve reflejado en la forma de vestir de los yemeníes, pues entre ellos uno se siente como en un relato de las mil y una noches.

En este post, hablaremos de los aspectos más curiosos y llamativos de los trajes de país, tanto en lo referente a mujeres, como a hombres. Si hay algo peculiar a simple vista es el aspecto que presentan los hombres, pues lo más frecuente es encontrarlos con un atuendo singular: turbante (opcional), una falda llamada futa´, y la tradicional yambiyyah. En ocasiones, y no tan escasas se puede ver a los hombres con su kalashnikov, lo que puede generar un poco de temor, sobre todo si es la primera vez que llegas al aeropuerto y lo encuentras todo lleno de hombres con una daga y una kalashnikov... Pero no es oro todo lo que reluce, y enseguida te das cuenta de que, aunque no dejan de ser armas, tienen un valor identitario incalculable, y por suerte para el visitante no las emplean bajo ningún concepto.

El trato social impone mucha camaradería y un contacto físico, hombres cogidos de la mano,hombres besándose a modo de saludo es lo normal , la gesticulación y hasta hablar alto no están tan mal vistos. Y es otra de las cosas que más choca al occidental, ver a hombres con semejante indumentaria y de la mano.

La Yambiyyah ( جمبية o جنبية), es la daga tradicional e inseparable de la vestimenta masculina en Yemen. Se trata de una daga de filo corto y curvado que los hombres añaden a su atuendo mediante un cinturón, normalmente se suele empezar a usar aproximadamente a los 14 años, pero no es raro encontrarse a niños con su pequeña yambiyyah colgada del cinturón. El orígen de esta tradición se remonta a hace siglos, cuando su uso no era "decorativo", sino que se empleaba para defenderse de sus enemigos y animales salvajes.

El mango de la yambiyyah es, sin duda la parte más importante, pues dependiendo de la ornamentación más o menos profusa y lujosa se estima el estatus de su dueño. Normalmente, son reliquias familiares que han pasado de generación en generación por las manos de sus ancestros hasta llegar a su portador actual, que sin duda hará seguir la tradición familiar. Estamos, pues, ante un símbolo social, que representa el honor, el apego y respeto a las normas y leyes tribales y no por ello, deja de dar prestigio social. Por otra parte es un elemento imprescindible en las bodas - que se celebran con una estricta separación de sexos-, pues en las celebraciones masculinas se bailan danzas tradicionales en las que se blande la yambiyyah.

En cuanto a las mujeres lo normal es que lleven la vestimenta negra estilo saudí (nikab) que les cubre toda la cara salvo los ojos. Pero debajo de esta "capa superficial" llevan ropa de uso común, como cualquier mujer, (bueno normalmente es ropa con abundantes dorados). En las casas se suele llevar pañuelo en la cabeza porque siempre puede entrar algún pariente en la cocina , un amigo del niño o ir a tender al terraza....Les encanta enseñarte sus joyas, el ajuar, que es lo que da el estatus social y es lo poco que les quedará en caso que las repudie y sobre todo compararlas con las de las demás.

Es impresionante acudir a una boda de mujeres, pues se pasa del negro absoluto de la ropa de la entrada a un estallido de color y joyas, que puede dejar sin aliento a cualquiera. Es la mayor oportunidad que tienen las mujeres para lucir sus mejores galas de telas de exquisita calidad y colores vibrantes, eso sí, siempre cargadas hasta arriba de pesadas joyas de oro, como cinturones de oro macizo.

7/12/09

El teatro en Sudán

Remontándonos a la etapa preislámica, el teatro ya tenía manifestaciones en los antiguos rituales nubios. Así, en los anales de los reinos nubios, hay datos allá por el año 662 AC, el faraón Tanut Amón tuvo un sueño terrorífico que le hizo despertar bruscamente, sueño que fue interpretado por los sacerdotes de manera que el propio faraón tuvo que interpretar varios pasajes en el templo de Amón, en Nabata, para hacer realidad el sueño de la conquista del sur. Rituales que incluso consistieron en procesiones con el dios por el entorno del templo, incluso se hizo un festival en su honor.

Evans-Pritchard describe como entre los Shilluk, en el sur, el traspaso de poderes de un rey o líder a otro, es dramatizado con similitudes a los de los tiempos faraónicos.

El ritual Zar, conocido en otros países árabes y africanos, es principalmente la interpretación despersonalizada hasta llegar a un estado de trance. Actúa y habla según el papel al que está interpretando.

Ente las cofradías sufís de Sudán, está extendido también un modo común de practicar ritos teatrales llamados Zikir, si bien hay particularidades en cada grupo. Wad Daifallah describe cómo en el siglo XVI, el cherif o jeque bagdadí Tagul Din Al-Bihari en un intento de extender por Sudán la cofradía Quadiriyyah, exigía a quienes quisieran entrar en la orden una dramatización iniciática intensa, como demostración de su determinación como buenos creyentes.

En Omdurmán por ejemplo, la tariqa o cofradía sufí Gadria representa un Zikir en el cementerio de Hamdelnil cada viernes. El acto dramático comienza situándose por un lado los miembros de la tariqa y frente a ellos el público. Hay también un pendón con una bandera de la cofradía y tras entonar unos cantos intensamente, el público se une en danzas a los miembros de la orden, llegado tal punto y con las energéticas danzas y oraciones, se termina con la intervención del jeque, como al principio, orando.


Actos sufís con carga teatral · · · · · · Y con carga musical

Momentos de danza colectiva· · · · Momentos previos al trance

Todas estas manifestaciones folclóricas son antecedentes y parte sustancial del desarrollo teatral sudanés, que sin embargo no son fomentadas ni auspiciadas por las corrientes modernas dramáticas.
El teatro tal y como se entiende hoy día en Sudán, es una mezcla de todo esto más la importación de la idea europea de teatro, que se fue instaurando en las colonias a lo largo del siglo XIX.
Solo en la actualidad se está volviendo la vista a formas de dramaturgia tradicionales en el mundo árabe, tal y como son al-Hakawati (especie de monólogos) o Khayal al-Zhil (juegos de sombras) asi como el teatro de marioneta o técnicas visuales.

El teatro europeo llegó tal cual a Egipto con la llegada de Napoleón, y a través de este país llegó al Sudán, donde existen publicaciones referentes al "teatro moderno" en 1880 de la Escuela de Teatro y el asentamiento de técnicas de dramaturgia en la década de los 30 del siglo XX.

Cuatro fueron los autores que, desafiando el poder colonal y la situación de inestabilidad y dominación, desafiaron el statu quo con sus obras.
Así Khalid Abdul Rahman escribió Masra Tagoug, en 1933, también Kharab Souba, basada en la mitología y la historia. Sin embargo es Ibrahim al Abbadi el autor de teatro más interesante con al-Mak Nimir de 1937, una historia donde resalta el triunfo del amor frente a las alianzas tribales y el equilibrio de poderes.

En la actualidad, Sudán tiene una importante vida dramática a lo largo de todo el país, siendo Jartum el centro de la vida teatral.
Desde la independencia en 1956, se comenzó a construir el Teatro Nacional, abierto en 1959 y que desde 1967 alberga producciones propias, que en la actualidad da cobijo a 12 compañías distintas que usan las instalaciones, con algunos problemas financieros.

Apoyado y financiado por la URSS, se funda en 1966 el National Folk Dance Group, y tres años después se abre el Instituto de Música y Arte Dramático, que revitalizó la vida cultural y el teatro en los setenta. Después en los 80, el Instituto estuvo cerrado durante tres años y el bajón fue generalizado tras la imposición de la ley islámica en el país (shar'ia)

En los últimos años, la creciente libertad de expresión ha vuelto a hacer florecer la vida cultural, por ejemplo, se ha instituido un festival de teatro anual a finales de marzo en Jartum: el Bugaa Festival, donde se reunen todas las compañías de teatro del país.

Qat, la flor de Yemen


Si existe algo característico en Yemen, es el consumo del Qat o Catha edulis ( قات), una planta de la familia de las Celastraceae, es un árbol de lento crecimiento que crece entre 1,5 metros y 20 metros de altura, dependiendo de la región y las precipitaciones, con hojas perennes de 5-10 cm de largo y 1-4 cm de ancho. Las flores se producen en pequeñas cimas axilares de 4-8 cm de largo, cada pequeña flor, con cinco pétalos blancos. El fruto es una cápsula oblonga con tres valvas que contiene de 1 a 3 semillas. Crece en los países ribereños del Mar Rojo y del Golfo de Adén, sobre todo en Yemen y Somalia, pero también en países vecinos como Kenia, Eritrea o Etiopía. Se trata de la planta con propiedades psicoestimulantes más potentes que se conoce hasta el momento. Sus principios activos son los alcaloides psicotrópicos catina y catinona. Ambas son moléculas psicoestimulantes, derivadas de la fenetilamina, y emparentadas química y funcionalmente con las anfetaminas. Por este motivo, desde 1980 la OMS la ha clasificado como droga de abuso con capacidad de crear dependencia psicológica. Pero, pese a las advertencias de la OMS, sólo algunos países han decidido prohibirla (Alemania, Francia, Estados Unidos, Canadá, Australia…).
Normalmente se mastican sus hojas y tallos frescos y se acumulan en los carrillos (al estilo Hamster) o, menos frecuentemente, se seca y se consume como té, a fin de lograr un estado de euforia y estímulo. Además, de ser un estimulante, produce efectos narcóticos y falta de apetito, pero sólo tras un largo tiempo de su consumo. Su sabor es amargo, y os garantizo que la sensación que se tiene al mascarlo es la de estar masticando césped recién cortado (lo que dificultó, por lo menos en mi caso que me produjese algún tipo de efecto).
La primera referencia al qat se encuentra en las crónicas de Amda Seyon I, rey cristiano de Etiopia entre 1314 y 1344. Durante los siglos XIII y XIV se difundió su uso, aunque sin llegar a ser consumido de forma generalizada excepto entre las élites políticas, religiosas, y agricultores, llegando a ganar poco a poco terreno al café. Su consumo se incrementó notablemente a partir de 1970.
El qat, desde sus orígenes, fue consumido socialmente para producir excitación, para evitar la somnolencia y el hambre y para fomentar la comunicación. Los yemenís creen que posee virtudes médicas y que sobre todo contribuye "abriendo la mente".
Su consumo suele ser más común entre los hombres, pero no es una costumbre exclusiva del género masculino, muchas mujeres tienen sus propios salones para la ocasión, y participan, junto a sus maridos, en el ritual de masticar qat. Se estima que en torno a un 80% de la población yemení consume qat, niños incluidos.
El qat es consumido por todas las capas sociales, desde personajes eminentes a obreros, e incluso se usa mientras se trabaja,de modo que encontramos a comerciantes, taxistas o albañiles atendiendo su obligaciones laborales y mascando al mismo tiempo su bola de qat.
Pero el ritual del qat es sobre todo una tajizin o reunion de amigos, que suele comenzar después del rezo del aser. Normalmente todas las casas yemeníes disponen de una habitación dedicada a las reuniones denominada mafray, situada en la última planta, decorada con las típicas qamariyya y que está conectada con la terraza, por lo tanto es el lugar más visible de los hogares yemeníes. El anfitrión reparte las hojas, aunque los invitados suelen traer las suyas propias compradas para esa reunión durante la mañana en cualquiera de los múltiples mercados de qat. De la rama se seleccionan los brotes más jóvenes y tiernos que se introducen en la boca directamente sin ninguna preparación previa y se almacenan y mastican en la mejilla izquierda. Durante estas reuniones además de masticar qat también se fuman cigarros y sobre todo narguile.
Estamos, pues, ante un agente cultural utilizado por la sociedad para dar un sentido a sus relaciones cotidianas. Los yemenís lo utilizan para fines sociales, puesto que a estas reuniones no se acude con el único objetivo de mascar qat, acuden a estas reuniones para tratar importantes negocios, o para hablar sobre asuntos de actualidad, para cultivar las relaciones sociales y para demostrar sus afiliaciones y su estatus social.
El qat tiene especial importancia en el ámbito socio-económico, puesto que el hecho de adquirirlo y poder acceder a las reuniones implica una reducción considerable de los ingresos (no olvidemos la precaria situación económica del país). De este modo, todo aquel que puede permitirse comprar qat y no asiste a las reuniones es considerado como un antisocial. Si una persona se niega a asistir a las reuniones qat puede causarle problemas en su entorno, que entendería esta actitud como una ofensa ya que estaría considerando como inferiores a aquellos que si asisten a las reuniones.
El qat es tan popular en el Yemen que su cultivo abarca la mayor parte de los recursos agrícolas del país. Se estima que el 40% del suministro de agua del país se dirige hacia el riego de esta planta, de modo que el consumo de agua es tan alto que los niveles de aguas subterráneas en la cuenca de Sana´a están disminuyendo, debido a esto, los funcionarios del gobierno han propuesto la reubicación de grandes porciones de la población de Sana´a a la costa del Mar Rojo. Una de las razones para el alto número de cultivo de qat en Yemen es el de altos ingresos que proporciona a los agricultores.

FESTIVALES EN MARRUECOS

Marruecos destaca por ser un país con cuantiosos festivales y Moussens, muchos de los cuales coinciden con la recogida frutal o con la producción agrícola. Sin embargo, lo interesante es que se pueden encontrar celebraciones muy diversas, desde las más tradicionales en donde el folklore popular marroquí es el centro del festejo hasta las más modernas dedicadas al cine, a la música o al arte, y donde la participación recae no solo sobre la población marroquí sino que abarca a artistas árabes e internacionales.


A continuación mencionaré los más característicos:


-Festival de los Almendros, celebrado en febrero en el valle de Ameln (región de Tafraut). El evento festeja el florecimiento de los almendros acompañándolos con danzas y cantos típicos.

-Festival Internacional de Nómadas, en M´hamid. Este acontecimiento tiene lugar en los meses de febrero o marzo y dura cuatro días, celebrándose en el pueblo de Beni Mellal y en un campamento a 20 kilómetros del mismo, al que acuden artistas de procedencia diversa.

-Durante el mismo mes de abril también cobra importancia el Moussen de Sidi Abdallah Ibn Hassoun, en Salé. Este festival tiene como meta la procesión, que dura entre tres y cuatro días, a la Gran Mezquita.

-En mayo se realiza el Festival de las Rosas, en Kelaat Mgouna, en el cual se recogen las rosas y se festeja el día con cantos, danzas y lluvías de pétalos.

-Festival de Músicas del Desierto, en la zona de Tafilalet y desarrollado en las ciudades de Meknes, Rissani y Rachidia durante el mes de mayo. Su duración es de una semana y a él acuden músicos de toda África y del Mundo árabe, destacando la variedad en los estilos artísticos que van desde las composiciones folklóricas hasta las formas más modernas.

-Otro de los festivales de relevancia durante este mes es el TANNJAZZ de Tánger, en el que toman parte músicos de Europa y de EEUU.

-Durante el mes de junio destaca el famosos Festival de Músicas Sacras de Fez, en donde se presentan artistas de procedencia muy diversa con una duración de nueve días, siendo considerado como uno de los eventos de mayor importancia en Marruecos.

-Otro de los Moussens que habría que mencionar es el Moussen Ben Aïssa, en Meknes y el Festival de Músicas Étnicas de Essaouira.

-El mes de julio es uno de los más prolíficos en estos eventos, citando el Festival Internacional Cultural de Assilah, que cuenta con artistas marroquíes y de renombre internacional y el Festival de Artes Populares de Marrakech, celebrado del 14 al 19 de julio, donde pueden verse las raíces del folklore marroquí: danzas del vientre, música bereber o música de los gnaouas.

-El Festival de Marruecos de Imichil se celebra en el mes de septiembre y dura tres días. Se conmemora el triste final de dos jóvenes enamorados de la región que, a pesar de amarse, no pudieron casarse por la prohibición familiar y lloraron hasta morir, dando lugar a los lagos Issly y Tisslit. Este festival se celebra a través de una multitudinaria cita a ciegas en la que solteros y solteras se reúnen en busca de pareja.

-El último de los festivales que se citarán es el Festival Internacional de Cine de Marrakech, realizado en diciembre, y al que acuden directores y películas de todas partes.



La fotografía corresponde al Festival de Música Sacra de Fez

PLAZA JEMAA EL-FNA




La plaza Jemaa el- Fna es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO desde el año 2001. La plaza se encuentra situada en en centro de la ciudad de Marrakech y se ha convertido en todo un símbolo de la misma puesto que, como la organización afirma, "presenta una concentración expcepcional de tradiciones culturtales populares marroquíes que se expresan a través de la música, la religión y diversas expresiones artísticas".


La plaza triangular es el escenario central de la Medina y en donde se desarrollan las actividades comerciales y de ocio. En Jemaa el-Fna se da cita una diversidad enorme de público ya que la plaza es visitada por los oriundos de Marrakech, los artistas y los extranjeros, ávidos por conocer una de las joyas que encierra la ciudad. La plaza está cercada por numerosos bares, tiendas, hoteles y edificios públicos, y por la mezquita Kutubia. Es un lugar donde se pueden saborear comidas y bebidas tradicionales, a la vez que se disfruta de bailarines gnawis, encantadores de serpientes, cuentacuentos, oradores, músicos bereberes o de los servicios de tatuadores, curanderos o dentistas.

A pesar de la que la plaza posee protección oficial desde el año 1992, la especulación inmobiliaria, el urbanismo y el turismo masivo son tres de los peligros que acechan el mantenimiento de la plaza como lugar de intercambios culturales. Por todo ello, el proyecto de salvaguardia de la UNESCO consiste en la creación de talleres didácticos, en la creación de bases de datos y archivos, en la publicación de libros y materiales didácticos y en el diseño de una página web. Todo con el propósito de sensibilizar a los ciudadanos, especialmente en las escuelas, a cerca del valor de este patrimonio cultural.









El traje tradicional palestino


En el siglo XIX y a comienzos del XX, la variedad de vestidos hechos a mano y ricamente bordados servía para expresar la identidad regional, la edad y el estatus de las mujeres que los llevaban. Éstos eran realizados principalmente por campesinas (fellahin) y beduinas, y no por o para la élite urbana; en general, ésta estaba más influenciada por la moda turca y occidental. Las niñas comenzaban a tejer a una edad temprana, y a través de las diferencias en estilo, patrones y colores podía determinarse el origen de su portadora. El vestido de novia, laboriosamente tejido y bordado durante años, reflejaba, según la gente, la personalidad de la futura esposa, y constituye hoy día uno de los trabajos de artesanía mejor conocidos de Palestina. En contraste con la marcada diversidad regional de los trajes femeninos, el atuendo de los hombres era bastante similar a lo largo de Palestina, Siria, Líbano y Jordania.


Los principales materiales textiles utilizados eran la seda, el algodón y el lino. El color característico de los trajes cotidianos era el índigo, y las partes de que costaba eran: la toga (thob), ancha y con mangas, los pantalones (libas), la chaqueta (jubbeh) y el abrigo (jillaeh). A diferencia de las mujeres beduinas, las fellahin no se cubrían el rostro con el velo excepto en el día de su boda; en cambio, los tocados ricamente decorados eran muy comunes.


Los acontecimientos en torno al establecimiento del Estado de Israel y la guerra de 1967 alteraron drásticamente las condiciones de producción de los trajes de la población rural palestina –más de la mitad de la cual tuvo que concentrarse en los campos de refugiados-. Las prácticas locales tradicionales de bordado fueron en gran parte interrumpidas y, perdido el acceso a la variedad de materiales textiles de los que antes se disponía, los trajes regionales se hicieron menos decorativos y más prácticos.


Durante la Intifada de finales de los años 80, el vestido tradicional fue utilizado como un medio de protesta pasiva y de expresión de orgullo en la identidad nacional. Los bordados se hacían con los colores de la bandera palestina, y se llenaron de banderas y mapas de palestina, de representaciones de la mezquita de la Roca en Jerusalén, y de motivos más explícitamente bélicos como rifles y granadas. En algunos de ellos se leían, en árabe o en inglés, palabras como “Palestina”, “PLO”, “Abu Amar” y eslóganes como “Volveremos”. Los bordados producidos en los campos de refugiados, que eran una fuente más o menos de estable de ingresos, se han convertido desde entonces en uno de los elementos más importantes de la herencia cultural palestina. Obviamente, la antaño vigente diferenciación por regiones ya no es válida, y en cambio tenemos que hablar de estilos de los campos de refugiados, de los Territorios Palestinos, y los trajes beduinos. Si bien hoy en día son los estilos occidental e islámico los que predominan entre la población palestina, la función política y de expresión de la identidad social del vestido tradicional palestino no puede ser ignorada. En palabras de una mujer palestina que trabaja hoy día en una cooperativa de bordados, “las mujeres de las nuevas generaciones que van a las universidades llevan thoubs llenos de bordados porque es su patrimonio cultural”.


El interés occidental por el vestido tradicional palestino se remonta al siglo XVIII, y tiene mucho que ver con el deseo de ciertos artistas de la época por representar de forma “correcta” las escenas bíblicas del Antiguo y el Nuevo Testamento y, en general, con el la moda de lo oriental entre las élites burguesas europeas y norteamericanas. Para el que le interese, hoy en día existen numerosas colecciones públicas y privadas, entre las que destacan la del Museo Británico en Londres, el Museo de Israel en Jerusalén (por lo que he leído, la apropiación de símbolos y elementos palestinos por parte de Israel revela cierta constante en la historia reciente; quizás esto merecería una discusión aparte), el Archivo de Trajes Palestinos en Canberra, el Museo de Arte Folclórico Internacional en Canberra o el Centro de Patrimonio Cultural Palestino en Belén. La difusión en Occidente del traje tradicional palestino, a través de muestras fotográficas o exhibiciones, no ha estado exenta de controversias sobre el carácter orientalizante de las mismas o, en un tono más político, sobre las posibles afiliaciones de los organizadores en el contexto del conflicto árabe-israelí.


Páginas web de interés:

- Palestinian Costume Archive, Canberra -> con información histórica muy interesante. Actualizada.

- Embroidering Identities: a century of Palestinian clothing (Iman Saca): artículo del Centro de Patrimonio Cultural Palestino, en Belén.

4/12/09

TRADICIÓN ORAL MARROQUÍ (II): REFRANES


Los refranes forman parte de la tradición oral de los pueblos, ya que las frases -breves y sentenciosas- son muy buenas exponentes de la sabiduría popular, fruto de la experiencia de una comunidad.
De la misma opinión es el periodista y narrador Hicham Lamghari, quién ha publicado la obra “Zin El-Klam” (“La belleza de la palabra”) en la que reúne hasta 8.000 refranes populares marroquíes, así como poesías tradicionales y adivinanzas. Según este autor, "este patrimonio espiritual reviste una importancia crucial en la vida de los pueblos y es un resumen de la historia de una sociedad, de su manera de pensar, de los comportamientos de su gente y sus relaciones con la religión y la sociedad, es ahí donde reside todo el interés que merece".
A continuación, se mencionan algunos refranes marroquíes:

“La miseria no mata, pero sus insultos no se olvidan.”

“El que te ama no te construirá palacios. Sin embargo el que te odia te cavará una tumba.”

“Diré lo que creo es verdad, aunque sea duro; y cuando seré duro, será aquella la mayor prueba de amistad”

“Si encuentras a un forastero, ayúdalo: quizá llegue el día en que los seas tú”

“La enemistad puede ser perpetua, pero la educación debe ser eterna”

TRADICIÓN ORAL MARROQUÍ (I): CUENTOS

La tradición oral es un vehículo de transmisión de la cultura y de las tradiciones heredadas de los antepasados, traspasándose de padres a hijos, de generación en generación, evitando la pérdida de esta riqueza sobre la que subyace la memoria colectiva de una comunidad.
Un ejemplo de esta tradición serían los cuentos, como el narrado a continuación:

CUENTO MARROQUÍ: "BEN SAID Y EL MOCHUELO"
“Ben Said, el zapatero, era un musulmán devoto y practicante. Un día, antes del atardecer, entró en la mezquita con intención de orar, como era su costumbre. Después de hacer sus abluciones se sentó sobre sus talones. Se preparaba a invocar a Allah, cuando vio a una lechuza que estaba parada sobre el muro y parecía ignorar al gentío. Ben Said la miró un largo rato despertándole curiosidad. Al día siguiente, a la misma hora, regresó a la mezquita, y el mochuelo estaba allí, parada sobre el muro. El tercer día la vio todavía en el mismo lugar: no se había movido. Cada tarde Ben Said encontraba al mochuelo inmóvil, en el mismo sitio. Decidió acercarse y se dio cuenta que el mochuelo era ciego, se dio cuenta entonces, porque la pobre bestia no abandonaba aquel lugar. -¡Es ciego! - se dijo Ben Zaid- ¿Pero cómo encontrará su alimento? Entonces llegó un halcón y con las alas desplegadas abrigó al mochuelo, llevaba en el pico una pequeña serpiente, se puso a desgarrar la carne y le daba al pobre mochuelo. Al ver aquella escena Ben Said empezó a pensar y razonar y se dijo “No hay fuerza ni poder que no emane de Dios", "el halcón con su ayuda le impide de perecer miserablemente. Y decir que yo, pobre Ben Said, tengo que esforzarme para vivir y tengo que trabajar para juntar unas pocas monedas", ¿cuantos zapatos y más zapatos debo remendar todos los días? ¿Está mal levantarse tan temprano y trabajar con afán todo el día?, Más no vale la pena vivir con ansiedad permanentemente cuando sería suficiente tener confianza en la bondad de Dios que mantiene a este mochuelo Tal vez yo, Ben Said... ¿no tengo el mismo valor que un mochuelo a los ojos de Dios? En fin, Ben Said decidió abandonar su oficio. Desde aquel cerró su tienda y se fue a sentar delante del portal de la mezquita. Estaba contento y orgulloso de sí mismo: “Ahora sí que me asemejo al viejo mochuelo”. Y esperaba a que los que pasaran dejaran alguna limosna. Un día pasó un amigo y lo miró y al reconocerlo le preguntó: ¿Ben Said, qué haces aquí? El zapatero contó toda la historia del viejo mochuelo y del halcón. ¿No había sido acaso aquello una enseñanza? ¿Un signo de la voluntad de Dios? Sin embargo el amigo dijo: - Querido Ben Said me parece que tú no has entendido nada de lo que Dios te ha mostrado. No lo hizo para que tú corrieses a comportarte como el mochuelo, sino para que tu imitases al halcón que ayudó a un infortunado y más necesitado que él. Esto solamente te quería enseñar Dios: tú debes ser un amigo caritativo, bondadoso para los hermanos indigentes y debes ser para ellos un socorredor lleno de cariño. Ben Said comprendió la enseñanza y regresó al trabajo con empeño para ganar más dinero y tratar de ayudar a los más pobres que él.”


28/11/09

EL MOUSSEN DE TAN-TAN




Marruecos ingresó en la Unesco el 7 de noviembre de 1956, aunque no fue hasta el año 1991 cuando se abrió la Oficina de la Organización en Rabat. El Reino Alauita posee ocho sitios considerados Patrimonio Mundial y dos Obras Maestras del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad.


El Moussem de Tan-Tan es una de estas dos Obras Maestras. Se trata de una feria celebrada anualmente de cariz económico, social y cultural que congrega a diversos pueblos nómadas del Sáhara, y tiene lugar en el suroeste de Marruecos. Este evento tiene su origen en las reuniones llevadas a cabo cada año, durante el mes de mayo, con motivo del calendario agro-pastoral de los nómadas y cuyos objetivos eran el intercambio de productos, los concursos ganaderos y la compra y venta de alimentos. Además de ello, las reuniones se convertían en centros de desarrollo artístico puesto que la música, la poesía y las tradiciones orales tenían un lugar destacado dentro de las actividades.


Estos encuentros anuales toman la forma de Moussen a partir de 1963 (aunque entre los años 1979 a 2004 estuvieron prohibidos), y se cree que el impulsor de esta iniciativa fue Mohamed Laghdaf, un resistente a la colonización franco-española. La finalidad principal es la promoción de las tradiciones orales y proporcionar un lugar para la celebración de diferentes actos culturales, sobre todo en la actualidad, ya que los cambios económicos y tecnológicos, el éxodo rural y la urbanización son causantes de la pérdida de esta riqueza cultural tradicional.


http://www.unesco.org/culture/ich/index.php?RL=00168&topic=video

Al-Janadriyah, festival de la cultura y el patrimonio saudíes


Al-Janadriyah es uno de los festivales más famosos de toda Arabia Saudí. Se celebra anualmente en la localidad que le da nombre, cerca de Riyadh, durante dos semanas. Se trata de un festival cultural y del patrimonio que se realiza desde 1985, con eventos como una carrera de camellos, actuaciones de música local, artesanía... Cada año, alrededor de un millón de visitantes se acercan a este evento, que reivindica los elementos más tradicionales del país, podemos sugerir, también como en el caso del arte pictórico del que hablábamos en otro post, para mantener esa veta tradicional para las futuras generaciones y evitar su asimilación por la creciente presión del mundo occidental y sus propias tradiciones.

El Festival está organizado por la Guardia Nacional bajo los auspicios de la monarquía saudí, que, como es habitual en el país, juega un papel muy destacado en todo tipo de manifestaciones que en él se producen.

Aunque es el más conocido, el de Al-Janadriyah no es obviamente el único festival que se celebra en Arabia Saudí. Todos los que tienen este país como escenario se realizan con el objetivo de destacar las costumbres y tradiciones nacionales. Entre las principales celebraciones y festivales saudíes cabría mencionar los siguientes:

  • Día Nacional: se celebra el 23 de septiembre y conmemora la unificación del país con el rey Abdul Aziz en 1932

  • Año nuevo islámico: dado el fuerte componente religioso del Estado saudí, esta fecha se celebra con gran pompa y boato

  • Festival de Eid al Fitr: marca el final del Ramadán

  • Eid al-Adha: también denominado "Festival del Sacrificio", es una de las fiestas grandes del Islam. Los musulmanes de todo el mundo la celebran ofreciendo un sacrificio animal como acción de gratitud hacia Dios por salvar la vida de Ismael, hijo de Abraham.

16/11/09

Ardha, la danza tradicional de Arabia Saudí


Dentro del folclore de Arabia Saudí, la danza Ardha es uno de los elementos más distintivos y llamativos, considerada además el baile nacional del país. Propia de de las tribus beduinas de la Península Arábiga, en su origen era interpretada por las tribus beduinas del desierto antes de salir hacia la guerra. Hoy, sin embargo, ha ampliado su ámbito de uso y se interpreta en celebraciones y eventos culturales varios.

El elemento más llamativo del baile es que sus bailarines lo interpretan portando espadas o bastones, y con acompañamiento de tambores y recitado de versos. Los hombres se colocan en línea, hombro con hombro, moviéndose al ritmo de la música. Es probablemente una de las expresiones artísticas saudíes más conocidas fuera del país, y el elemento principal del festival tradicional de Janadriyyah.

Podéis ver algunos ejemplos de Ardha en los siguientes enlaces:

http://www.youtube.com/watch?v=w9NgnthZu18

http://arabicsoul.multiply.com/video/item/4793

6/11/09

Oman Centre for Traditional Music


The Sultanate of Oman's musical tradition is an integral part of its social, political, economic, geographical and religious history. Eloquent testimony to this is borne out by the thousands of anthologies of verse which form the text of Omani folk songs and which present a living history of events that have social lessons for the present and the future, as well as the past. Traditional poetry embodies all these qualities.